lunes, 24 de octubre de 2011

No buscaba nada raro, sólo alguien que me echara de menos aunque hubiéramos pasado todo un día juntos, alguien que se pusiera nervioso al verme, que no se aburriera de mis charlas aunque pasáramos cinco horas al teléfono, que se alegrara de escucharme. Alguien que me acompañara siempre a casa y hiciera divertido el camino, por muy largo que fuera; Alguien a quien pudiera besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importaban los regalos, las cenas ni las flores, mientras él demostrara admiración, me conformaba con saber que conmigo era donde más le gustaba estar siempre. Y que conociera todas y cada una de mis sonrisas, alguien que eligiera quedarse conmigo aunque tuviera otros planes, que sintiera que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansaran de escuchar mi nombre. Que sintiera que se le caía el mundo encima si discutíamos y me abrazara tirando su orgullo a la mierda, alguien que me hiciera reír hasta llorar, y me hiciera reír cuando no podía dejar de llorar, que cada una de las canciones que escucharan le recordaran a mí. Alguien que me hiciera sentir la chica más afortunada del mundo, sólo por el echo de tenerlo a él. Alguien como él. Alguien como Dani. Y lo encontré un ocho de enero.. el en sitio menos esperado.

1 comentario:

  1. Jo Nerea, qué bonito... Dan ganas de apuntarse a mediación aunque sólo sea para tener esa suerte jajaja Felicidades :)

    ResponderEliminar